México, nuestra inspiración
Hay algo de México en todo lo que hacemos.
En nuestros colores, texturas, paisajes y, sobre todo, en las manos de quienes transforman materiales en piezas únicas.
Para Ángelozano, ser una marca mexicana significa mucho más que haber nacido aquí. México es parte de nuestra forma de ver el diseño y una fuente constante de inspiración.
Desde un telar de hasta la tradición del cuero, encontramos historias, técnicas y detalles que nos inspiran a crear.

Inspiración que se transforma
México está lleno de contrastes: colores intensos junto a tonos naturales, tradición y modernidad, formas que han pasado de generación en generación y nuevas maneras de interpretarlas.
Todo eso puede convertirse en un bolso.
Un tejido puede encontrar una nueva forma. Una piel puede convertirse en protagonista gracias a un grabado. Un color que vemos todos los días puede inspirar una colección completa.
Nos gusta tomar aquello que nos identifica y llevarlo al diseño contemporáneo.

Las manos detrás de cada pieza
Si hay algo que nos enorgullece especialmente, es el talento de las personas que hacen posible cada pieza.
Artesanas, marroquineros y especialistas en distintos materiales ponen su experiencia y conocimiento en cada proceso. Son oficios que requieren tiempo, precisión y dedicación, y que forman parte de la riqueza de nuestro país.
Para nosotros, reconocer ese trabajo también es parte de crear.

De México para el mundo
Hoy nuestras piezas también llegan a nuevos lugares, como España, pero nuestro origen permanece aquí.
Seguimos creando desde México y llevando con nosotros aquello que nos inspira: nuestros materiales, nuestros colores, nuestras tradiciones y, sobre todo, el talento que existe detrás de ellos.
México es nuestro origen.
México es nuestra inspiración.
Y llevarlo con nosotros es nuestro orgullo.